Marco de Referencia de Microcredenciales para el Aprendizaje

 

El pasado 24 de junio de  2026 se presentó el Marco de Referencia de Microcredenciales para el Aprendizaje del CSIC en un evento online inaugurado por el Vicepresidente de Investigación Científica y Técnica del Consejo.

Fue un verdadero honor poder compartir la presentación del Marco de Referencia de Microcredenciales para el Aprendizaje del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, una publicación en la que llevamos trabajando un año en el Departamento de Posgrado y Especialización del CSIC, gracias a los fondos PRTR del programa Microcreds del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y por supuesto, al impulso de nuestra Vicepresidencia de Investigación Científica y Técnica.

El Marco ha sido el producto de una reflexión compartida y de la colaboración de muchas personas, tanto de dentro como de fuera del CSIC, como ejemplo de colaboración público - privada, pero sobre todo, la publicación ha sido posible gracias al Departamento que dirijo, a los coautores y muy especialmente a la inestimable ayuda de Ana Restoy que puedo asegurar que se ha dejado literalmente las pestañas revisando para que la publicación presentada esté lo mejor posible en todos los sentidos. Ana, millones de gracias siempre por tu inestimable ayuda.

Además, también me gustaría agradecer al equipo de Editorial CSIC su colaboración y apoyo en la publicación de este Marco. Sin ellos tampoco habría sido posible contar con una versión en papel, además de la ya disponible para descarga.

Hoy no solo cambia lo que necesitamos aprender, sino también cómo lo aprendemos… y cómo lo demostramos.

En este contexto de cambio constante, las microcredenciales han emergido como una de las respuestas más relevantes para dar cabida a un aprendizaje más flexible, más personalizado y más conectado con la realidad profesional.

Vivimos un momento de transformación profunda del aprendizaje.

La digitalización, la evolución tecnológica y la creciente necesidad de recualificación han generado una demanda creciente de experiencias de aprendizaje breves pero significativas. 

En paralelo, ha surgido una amplia oferta de microcredenciales, impulsada tanto desde el ámbito educativo como desde el sector productivo.

Sin embargo, esta expansión también ha traído consigo un reto importante: la fragmentación.

Nos encontramos con múltiples definiciones, distintos enfoques, criterios diversos… y, en consecuencia, cierta dificultad para entender, comparar y reconocer esta modalidad de aprendizaje.

Es precisamente aquí donde cobra sentido este Marco: como una herramienta para ordenar, clarificar y generar confianza.

Qué es este Marco: una referencia común

El Marco que se ha presentado en el CSIC no pretende ser una norma rígida ni un sistema cerrado. Es, como su propio nombre indica, una referencia. Una referencia conceptual y operativa que busca:

proporcionar coherencia,

facilitar la comprensión,

y establecer un lenguaje común entre todos los actores del ecosistema.

Es importante subrayar que este Marco nace de un proceso ampliamente participativo, que ha implicado a más de un centenar de profesionales y a expertos de distintos ámbitos. Por tanto, estamos ante un documento construido desde el consenso, desde la diversidad de perspectivas y desde una clara vocación de utilidad práctica.

Aprovecho también para agradecer a las personas que han formado parte del grupo de discusión y a todas las personas que han participado en la validación del Marco en cualquiera de sus fases.

La definición: clave para entender todo lo demás

Uno de los aportes fundamentales del Marco es establecer una definición clara de microcredencial.

De forma sintética, podemos entender una microcredencial como:

  • una certificación de aprendizaje evaluado,
  • basada en resultados evidenciables,
  • con un enfoque competencial muy práctico,
  • y con un volumen mínimo de aprendizaje de 25 horas.

Esto implica algo muy importante: no estamos hablando simplemente de formación breve.

Estamos hablando de aprendizaje que:
  • tiene objetivos claros,
  • genera resultados demostrables,
  • y se valida mediante evaluación.
Esta distinción es esencial para dotar de valor y credibilidad a las microcredenciales.

Lo que no es una microcredencial

Tan importante como definir lo que es, es aclarar lo que no es.
  • No son microcredenciales:
  • iniciativas formativas sin evaluación,
  • certificados basados únicamente en la participación,
  • o cursos que no evidencian resultados de aprendizaje. 
Este matiz es clave para garantizar la calidad y el reconocimiento de este tipo de credenciales.

Los cuatro principios que estructuran el Marco

El Marco se articula en torno a cuatro principios que orientan el diseño y la implementación de las microcredenciales.

1. Basadas en resultados de aprendizaje
El foco está en lo que se espera que la persona sea capaz de hacer al finalizar.

2. Orientadas a las necesidades del sector
No se diseñan en abstracto, sino en conexión con la realidad profesional.

3. Pensadas para el aprendizaje a lo largo de la vida
Se adaptan a trayectorias diversas, ritmos diferentes y necesidades cambiantes.

4. Transparentes y accesibles
La información sobre cada microcredencial debe ser clara, comprensible y suficiente para tomar decisiones informadas. 

Estos principios son, en definitiva, el núcleo del cambio de enfoque que propone el Marco.

El cambio de paradigma: del contenido a la competencia

Uno de los elementos más transformadores de este Marco es el cambio de mirada: pasamos de un modelo centrado en contenidos a un modelo centrado en competencias.

Esto se traduce en:
  • definir objetivos claros,
  • identificar resultados de aprendizaje,
  • y evaluar evidencias reales.
La evaluación deja de basarse exclusivamente en pruebas teóricas y pasa a centrarse en productos o desempeños verificables: informes, proyectos, simulaciones, prototipos. 

Este enfoque refuerza la aplicabilidad del aprendizaje y su conexión con el entorno profesional.

Requisitos y estándares: garantizar la calidad

El Marco también establece una serie de requisitos mínimos comunes. Entre ellos, destacan:
  • la definición clara de resultados de aprendizaje,
  • la obligatoriedad de la evaluación,
  • la especificación del volumen de aprendizaje,
  • y la transparencia en la información. 
Estos elementos permiten que las microcredenciales se conviertan en unidades de aprendizaje comprensibles, comparables y confiables.

Volumen de aprendizaje y coherencia

Otro aspecto relevante es la definición del volumen de aprendizaje.

En el caso del CSIC, se establece un mínimo de 25 horas, lo que equivale a 1 ECTS. 

Este criterio cumple una función importante:
  • asegurar que existe una profundidad mínima en el aprendizaje
  • y facilitar la comparabilidad entre microcredenciales.

Apilabilidad e itinerarios de aprendizaje

Uno de los elementos más interesantes del modelo es la posibilidad de “apilar” microcredenciales.

Esto significa que una persona puede:
  • acumular distintas microcredenciales,
  • construir itinerarios de aprendizaje,
  • e incluso avanzar hacia microtítulos más amplios. 
Este enfoque modular aporta flexibilidad y favorece un aprendizaje verdaderamente personalizado.

Impacto en los distintos actores

El Marco tiene implicaciones claras para todos los agentes implicados.

Para las personas que aprenden:
  • mayor claridad en la oferta,
  • más capacidad de elección,
  • itinerarios adaptados a sus necesidades.
Para las instituciones:
  • criterios comunes,
  • mayor coherencia en la oferta de aprendizaje.
Para el profesorado:
  • una guía de diseño clara y operativa.
Para el sector productivo:
  • mejor alineación entre el catálogo de aprendizaje que se oferta y necesidades reales.

La dimensión estratégica

Este Marco no solo tiene una dimensión educativa. Tiene también una dimensión estratégica:
  • contribuye a la empleabilidad,
  • refuerza la transferencia de conocimiento,
  • y se alinea con las políticas europeas en materia de aprendizaje permanente. 
En este sentido, forma parte de un movimiento más amplio hacia un ecosistema de aprendizaje más flexible e interoperable.

Garantía de calidad y confianza

Un elemento central del Marco es la calidad. La evaluación, la transparencia y la definición de estándares permiten generar confianza en las microcredenciales como instrumento válido de acreditación del aprendizaje.

Esto es fundamental para su reconocimiento tanto en el ámbito académico como en el profesional.

Un Marco vivo y adaptable

Quisiera subrayar una idea importante: este no es un documento cerrado. Es un marco abierto, adaptable, vivo, que deberá evolucionar con el tiempo, con las necesidades y con la experiencia acumulada.

Su valor no está solo en lo que define, sino en cómo se utiliza y se implementa.



Para finalizar, me gustaría enfatizar tres ideas clave:

Primera: las microcredenciales representan una oportunidad real para transformar el aprendizaje.
Segunda: para que esa transformación sea efectiva, necesitamos coherencia, calidad y confianza.
Tercera: este Marco es una herramienta para avanzar juntos en esa dirección.


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